EL DOCUMENTO DE CANONIZACIÓN
 
Alguien me ha preguntado si existe un documento que describa el criterio que la Iglesia usó para establecer qué libros serían canónicos y qué libros no.

He consultado diversas fuentes y me he percatado que no existe. La Iglesia no ha dejado testimonio de ello, aunque en líneas generales, sabemos que se consideraron algunos puntos importantes; su origen apostólico, la ortodoxia de la doctrina y el testimonio escrito por parte de algunos padres de la iglesia. 
En ocasiones los mismos escritos acreditaron a otros como es el caso de (2ª. Pedro 3:16). Se puede agregar también la unanimidad de aceptación en las comunidades.

Santiago García, en su Comentario a la Nueva Biblia Jerusalén, pág. 33, nos confirma que, cuando los libros del N.T. fueron agrupados, se desconocía su autor y se optó por ponerles uno que es como los conocemos en la actualidad.
Es decir, la mayoría son de origen desconocido aunque en la literatura confesional que se sirve a los fieles en las congregaciones no siempre se aclare esto.

Un ejemplo es el evangelio según San Juan, de quien se desconoce el autor y que definitivamente es una reelaboración de la figura de Jesús. Como diría el Padre e investigador José Carlos Martínez de la Hoz; “un libro exegético” . 
En boca de otros investigadores y en lenguaje más común; se da a la tarea de repensar y sublimar tanto la figura del Jesús que presentan los sinópticos que lo deja fuera de toda consideración histórica. 

También tenemos el caso de las epístolas pastorales que son atribuidas por la mayoría de los investigadores a algún o algunos discípulos del apóstol pues abordan temas más propios de finales del primer siglo o principios del segundo, entre otras cosas.
Ahora, si me preguntan ¿dónde queda la labor del Espíritu Santo en la inspiración o la revelación de estos textos a través de los escritores? La respuesta es: "yo no lo sé". 

Ellos, los padres de la Iglesia y la Iglesia misma (particularmente la Católica) fueron los que se dieron a la tarea de hacer la compilación y la acreditación de los escritos.
Cabe incluir aquí el comentario sobre las diversas interpolaciones que se han presentado en el transcurso de los siglos; y la "coma joánica" es una de ellas, por mencionar solo un caso.
Los defensores del "Texto recibido" afirman que no es una interpolación y que los textos más antiguos que tenemos son espurios y no así los textos que dieron forma a la Biblia Reina-Valera.

Para los protestantes que me leen 
Si alguien se le ha ocurrido hacer una revisión y reconsiderar el trabajo que sus hermanos católicos hicieron pues yo no lo consideraría tan herrado. ¿Por qué no incluir la Epístola de San Clemente Romano a los Corintios? Después de todo, gozó de amplia aceptación por muchos años, Clemente “se habló de tú” con algunos discípulos y hasta sucedió a Lino y a  Cleto en la labor episcopal.


Luis Carlos Sánchez
     
     
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